Con la meta de alcanzar 1.000 millones de dólares de valor conjunto.
Sefarad significa España. Es también el origen de los judíos cuyas raíces se remontan a la península ibérica, dispersos hoy por decenas de países, desde Israel y Turquía hasta Estados Unidos y América Latina.
Somos millones en todo el mundo, unidos por una historia común. Pero nunca hemos puesto un valor conjunto a esa unión. Sefaradcoin lo hace posible: no medimos nuestra fuerza en número de personas, sino en el valor económico que representamos juntos.
Sefaradcoin es una criptomoneda: un activo digital que existe en el registro público de Solana (la red sobre la que funciona Sefaradcoin), sin depender de ningún banco ni gobierno. Se puede comprar, guardar y vender libremente, y su valor lo determina el propio mercado según la oferta y la demanda, igual que ocurre con Bitcoin o Ethereum.
Cada unidad de Sefaradcoin representa una pequeña parte de ese proyecto compartido. Por ejemplo, si en el futuro existen 1.000 millones de Sefaradcoin en circulación y cada uno llega a valer 1 dólar, el valor conjunto —la capitalización— de Sefaradcoin alcanzaría los 1.000 millones de dólares: la meta que persigue la comunidad.
No es una promesa de rendimiento. Es una meta comunitaria, transparente y medible, construida por cada persona que se suma. No hablamos del precio de una unidad: hablamos de la capitalización total de Sefarad, es decir, el valor conjunto de todos los Sefaradcoin en circulación.
El precio de cada Sefaradcoin lo determina el mercado desde el primer momento y comienza siendo muy bajo, como ocurre con cualquier criptomoneda nueva. Lo que perseguimos como comunidad no es un precio concreto, sino que el valor conjunto de todos los Sefaradcoin en circulación —la capitalización— alcance los 1.000 millones de dólares.
Se publicará aquí en cuanto se cree la criptomoneda
solscan.io — el explorador público del registro de Solana (la red sobre la que funciona Sefaradcoin)